Una caminata por el centro comercial activa mis sentidos e introduce en mi mente una nueva idea. Las palabras empiezan a viajar de un lado a otro dentro de mi cabeza: productos, clientes, mercadeo, futuro

Una de ellas, decide quedarse y hacer eco: mercadeo, mercadeo.

“El marketing es un sistema total de actividades que incluye un conjunto de procesos mediante los cuales, se identifican las necesidades o deseos de los consumidores o clientes para luego satisfacerlos de la mejor manera posible…” Fuente: http://bit.ly/njqVYK

Lograr la satisfacción a través de la detección de las necesidades o deseos… ¿No es eso lo que deberíamos hacer los arquitectos?

Me parece realmente interesante el hecho de poder, de cierta forma, predecir el futuro a través del análisis de nuestros deseos, intereses y formas de vida. Es por eso que para mí, el mercadeo es mucho más que un conjunto de procesos. Es una herramienta que nos permite elaborar pronósticos; es como tener nuestra propia bola de cristal.

Lo que realmente escapa a mi comprensión es cómo, eso que funciona tan bien para el lanzamiento de nuevos productos, no ha sido adaptado y aplicado en el campo de la arquitectura con la misma intensidad. Sí, nos reunimos con el cliente y escuchamos sus necesidades y realizamos una propuesta en base a ellas, pero ¿son esas necesidades de las que nos habla el cliente realmente sus necesidades? ¿O son las de algún cliente que logró publicar su proyecto en una revista o libro?

Los seres humanos le damos mucha importancia a la estética, a la imagen, a lo que nuestros ojos nos dicen que es bello y, a veces, ese deslumbramiento evita que seamos objetivos y honestos con nosotros mismos. En ocasiones, dejamos a un lado aquello que es vital para nosotros, nuestras verdaderas necesidades, para darle paso a lo hermoso, agradable a la vista.

El concepto de placemaking es quizás lo más cercano que tenemos como conexión entre el mercadeo y nuestra profesión, pero está orientado al hacer ciudad, al urbanismo; ¿pero y qué pasa con la pequeña y mediana escala? ¿Qué pasa con la arquitectura?

Intenten buscar mercadeo y arquitectura en google y sólo obtendrán un grupo de páginas que nos dan recomendaciones para lograr conseguir clientes. Pero, ¿y si ya tenemos cliente? ¿Por qué no pensar en la posibilidad de incorporar el mercadeo en la arquitectura en una etapa posterior?

Es allí, en esa etapa en la que se hace imperativo definir necesidades donde pienso tendría cabida el mercadeo en nuestra profesión. Una ayuda externa de alguien o algo capaz de captar a ciencia cierta lo que el cliente requiere; una herramienta que le permita al cliente abrazar sus deseos más ocultos.

Un análisis objetivo realizado con técnicas de estudio comprobadas, podría ahorrarnos muchos futuros problemas. Y para esto, trabajar de la mano con profesionales del medio que nos ayuden a desarrollar un nuevo sistema de estudio que pueda ser aplicado a la arquitectura, se hace necesario.

No intento pretender que una fría encuesta es la solución a nuestros problemas; siempre he sido partidaria de que la conexión con el cliente debe estar presente en todo momento; es por eso que me refiero a adaptar o desarrollar un nuevo sistema, uno que nos de la capacidad de ser objetivos sir poner kilómetros de distancia entre el cliente y nosotros.

Pienso que el futuro nos daría mucho menos miedo si supiéramos realmente cómo nos comportamos, por qué lo hacemos y cuál es la forma de seguirlo haciendo sin preocuparnos por los problemas que ese comportamiento pueda traernos más adelante.

Es posible que de esta forma pudiéramos diseñar proyectos hechos a la medida de necesidades reales, previendo problemas reales, dando quizás, un pequeño paso hacia el diseño del futuro