Este es el segundo ensayo de una serie sobre arquitectura venezolana que empezó la semana pasada con un post llamado cercana inspiración

Cuando nos referimos a Venezuela y su arquitectura religiosa, notamos tanta variedad de estilos como diversidad étnica.

Entender lo que Venezuela es, un país en el que las culturas se mezclan integrándose y convirtiéndolas en nuevas y renovadas tradiciones, nos permite entender la forma de vida de nuestra gente y por ende, su arquitectura.

Todo lo que somos, es reflejo de nuestras vivencias en el tiempo y de las diferentes situaciones por las que hemos pasado, y la arquitectura religiosa no se escapa de este razonamiento.

En este caso particular, si retrocedemos en el tiempo hasta sus inicios, observamos edificaciones que reflejaban sencillez y modestia; las construcciones eran bastante similares entre sí debido a que la calidad y el diseño se veían determinados por la poca variedad de materiales constructivos empleados, lo cual era consecuencia de una situación económica limitada.

Pero el tiempo se encargó de dar un vuelco a esta sencillez. Poco a poco, la historia del país y sus mejoras económicas hicieron posible que se empezaran a introducir nuevos materiales y diseños, al punto de que, en la actualidad, tenemos tal variedad de estilos arquitectónicos que, en la paleta de colores de la arquitectura religiosa hay para todos los gustos.

Algunos de estos proyectos son ejemplos de grandeza y conocimiento, y otros parecen simples ostentaciones de rareza, pruebas vivientes de nuestra variedad y de lo abierta que puede llegar a ser la mente del venezolano.

En mis vagos intentos por transmitir al mundo aunque sea un poco de lo que Venezuela es y tiene para ofrecer, he agrupado algunas imágenes que reflejan esta variedad de estilos. Es sólo una pequeña muestra de la diversidad presente en la arquitectura religiosa de mi país.

Estas imágenes hablan por sí mismas y nos demuestran que, así como nuestra población, los gustos también son diversos y variados:

Desde el estilo barroco de los primeros años de la arquitectura religiosa venezolana,

Iglesia San Charbel – Puerto Ordaz / Iglesia San Alejo - Boconó

Pasando por hermosas variaciones de los estilos tradicionales,

Iglesia de Piedras - Mucuchies (Patrimonio Cultural de Venezuela)

Para entrar finalmente en el modernismo,

Iglesia Divino Redentor - San Cristóbal / Catedral - San Felipe

Catedral de Nuestra Señora de Coromoto - Guanare

Llegando incluso a los estilos… diferentes

Iglesia San Tarcisio - Maracaibo

Catedral - Barquisimeto

Y culminando con este proyecto, que cuenta con una hermosa interacción entre arquitectura y paisaje, y el cual es uno de los proyectos que más orgullosa me hace sentir de ser venezolana. 

Abadía Benedictina - Guigue (Premio Nacional de Arquitectura)