Siempre que me enfrento al reto de diseñar algún nuevo proyecto, disfruto mucho las etapas iniciales del proceso. Primero, reunirme con los clientes y descubrir lo que a veces ni ellos mismos saben que quieren, luego sentarme frente a mi computadora e investigar sobre el tema, y finalmente la parte más divertida y emocionante: plasmar en el papel todas esas ideas que se han ido formando desde el primer contacto con el cliente.

Pero hay una etapa en particular que siempre me había parecido un poco menos divertida; al menos hasta ahora (ya les contaré por qué). Me refiero a la etapa de definición de acabados y elementos de diseño a ubicar en la edificación.

En las primeras etapas de diseño del proyecto, el proceso de investigación es bastante específico; es decir, si voy a diseñar una casa, investigo sobre casas; si voy a diseñar una torre de oficinas, investigo sobre torres de oficinas, si voy a diseñar un centro comercial, investigo sobre centros comerciales, y así; es una etapa que requiere de una investigación clara y definida, en la que los pasos a seguir son claros y definidos. Eso, por supuesto, sumado a la investigación subjetiva que surge al analizar lo que el cliente quiere y necesita.

En cambio, cuando debo empezar a definir materiales, acabados y productos arquitectónicos, todo se complica un poco. Son tantos y tan amplios los temas sobre los que debemos investigar, además del hecho de que debemos estar actualizados, ya que las tendencias en el diseño cambian continuamente, que a veces siento que en mi cabeza empieza a tejerse una intrincada red de elementos que, dependiendo de la complejidad del proyecto, puede terminar por colapsar. Supongo que es por eso que estudié arquitectura y no diseño interior.

Recientemente, estuve diseñando un proyecto residencial y justo cuando llegué a esa no tan divertida etapa, en uno de esos días en los que la arañita de mi cabeza estaba a punto de terminar de construir su obra maestra, descubrí a la gente de archiproducts,  un buscador de productos de Arquitectura y Diseño publicado en 11 idiomas. Tienen información acerca de alrededor de 15.000 productos de diseño con catálogos, galerías de fotos y videos, notas de prensa, fabricantes, lista de distribuidores, diseño, proyectos, detalles CAD e incluso precios. Es una gran herramienta que nos puede ahorrar muchísimo tiempo a la hora de diseñar.

Sé que hay otros buscadores de este tipo, pero este me pareció muy bien organizado y con muchísima información para todos los tipos de proyectos y para todas las áreas de cada uno de estos proyectos, y es por eso que quise compartirlo.

Soy del tipo de personas que no se detiene demasiado al momento de tomar decisiones de diseño; la mayoría de las veces me guío por lo que me dice mi intuición, por lo que a mí, el proceso de diseño no me toma tanto tiempo. Además, disfruto la velocidad con la que trabajo, ya que eso me permite dedicar tiempo a otras partes importantes de mi vida. Hasta ahora, esa última etapa dejaba de ser agradable en el momento en el que se hacía necesario detenerme, pacientemente, a buscar proveedores y tomar decisiones.

En una época en la que, con cada día que pasa los minutos parecen durar menos tiempo, algo como esto, que nos permite atender múltiples necesidades en un solo lugar, se agradece. Es por eso que este descubrimiento, gracias al tiempo que me ha permitido ahorrar, ha empezado a cambiar mi forma de pensar, al punto que siento que esta última etapa del proceso de diseño ha ido subiendo en la escala de mis gustos y ahora soy capaz de disfrutarla casi tanto como disfruto de las otras.

Estamos llenos de paradigmas que nos dicen que acortar caminos no es algo bueno, que debemos aprender a disfrutar los procesos por largos que parezcan, pero hoy pienso que eso no tiene por qué ser así; sólo debemos ser capaces de aprovechar las oportunidades que se nos brindan para poder acelerar el paso y alcanzar a la vida que se nos está pasando.