Este es el tercero de una serie de artículos escritos por algunos de mis blogueros favoritos. Para entender un poco más de qué se trata esto, pueden leer este post: http://bit.ly/dCMns5

Este post en particular fue escrito por el ingenioso Jody Brown. Él es un Arquitecto, escritor de coffee with an architect. Dueño de INFILL, pllc. especializada en proyectos de relleno urbano, usos mixtos, diseño urbano, la reutilización adaptativa, y la renovación urbana. ¡Ah! y amante del Café! Puedes encontrar a Jody en Twitter como @INFILLnc .

No podía dejar de conducir. Nosotros 3 habíamos estado en esa van por 3 días y yo simplemente seguía conduciendo hacia el oeste. Y, me habría gustado parar cada pocos kilómetros y revisar el aceite, y buscar gotas negras bajo el carro. Sin embargo, seguía conduciendo.

Al parecer, hay un pueblo en el desierto, en algún lugar en medio del Cañón del Chaco en Nuevo México. Y yo quería verlo. Por lo tanto, manejé por el camino de tierra por millas. Era perfectamente plana.

Y el cielo…

Puedes ver la curvatura de la tierra.

Finalmente, la camioneta se sobrecalentó, y se detuvo junto a una puerta de vaca. Así que, salí y comencé a caminar hacia el oeste y dejé a los demás cerca de la camioneta refrescándose.

Debe haber sido mediodía. Sé que hacía calor. El suelo de arena roja se metía entre mis pies, y cubría mi lengua. Yo de vez en cuando me balanceaba, probablemente deshidratado. Sin embargo, no faltaba mucho para llegar, así que seguí mi camino.

En medio de la nada, hay un pueblo hecho de piedras llamado Pueblo Bonito, ubicado arriba a un lado de un precipicio. Tiene por lo menos 600 habitaciones, casi 5 pisos, y más de 1100 años de edad. El pueblo está dispuesto en un semicírculo perfecto, pero las partes interiores se componen de patrones aleatorios de células cuadradas y rectangulares y circulares. Es un laberinto. Fue construido por un pueblo llamado los “Anasazi”, nuestros antiguos padres, o los enemigos de ellos. Vivieron aquí durante 400 años, y luego desaparecieron. Probablemente fue un cambio climático que los obligó a irse, o quizás una guerra, pero en una noche, se habían ido. Y Pueblo Bonito se mantuvo vacío y sin ser descubierto durante cientos de años, en el viento y la arena.

Colgando sobre el borde del acantilado había una roca enorme. En equilibrio en el borde, y cubriendo la esquina de la aldea. La roca era denominada “roca amenazadora” por razones obvias. Los Anasazi debían haber sabido que estaba allí cuando planearon la estructura. Sin embargo, la construyeron de todos modos. Ellos pusieron palos de oración alrededor de la roca como ofrendas para persuadirlo de que se mantuviera equilibrada.

Y, lo hizo.

En algún momento a principios del siglo 20, re-descubrimos el pueblo y lo documentamos, y montamos placas y un centro de visitantes a su alrededor. En algún momento, alrededor de 1949, un grupo de científicos decidió hacer algo respecto a la “roca amenazadora”, y preparó un plan para estabilizarla. Supongo que los palos de oración hacía tiempo que habían sido retirados y ubicado de forma protegida en cajas de museo.

Después de la estabilización, la piedra cayó, y niveló un cuarto de lo que quedaba del pueblo.

Subí a través de las rocas durante horas, y yo estaba agotado, y mareado, hasta que me encontré descansando en el lado sombreado de una celda circular. Se llaman Kivas, creo que son una estructura ceremonial o religiosa de algún tipo. Sin embargo, estaba en sombras, así que me senté un rato.

Mientras el viento soplaba a través de una pequeña abertura, empezó a hacer un suave zumbido. Un suave “aaaah”…

Eventualmente, a medida que recuperé el aliento, me encontré tarareando en voz baja junto con el viento con los ojos cerrados.

Jody

Todas las fotos las tomé yo hace 20 años…