Inspirada por el tan hermoso tema del color en la arquitectura, me encontré de frente con un Artista Austríaco (además de Arquitecto, aunque sin entrenamiento formal) llamado Friedensreich Hundertwasser  quien decidió declararle la guerra a las líneas rectas. Sus diseños arquitectónicos me recordaron un poco a los del Arquitecto catalán Antoni Gaudí en lo biomorfico de sus creaciones. Pero no es el uso de las formas irregulares en los edificios que diseñó lo que llamó mi atención, sino el empleo de una vasta cantidad de colores brillantes, tanto en sus fachadas como en el interior de las edificaciones. Él consideraba el color una parte esencial en el diseño arquitectónico.

 Arte y Arquitectura. Hundertwasser

 Parque Guell. Gaudi. Barcelona

Si han leído mi blog anteriormente, ya deben saber que soy una fiel defensora los edificios que armonizan en el entorno. Y ha sido quizás este hecho lo que me ha llevado a convertirme en una más de los arquitectos que pintan sus proyectos con los colores de la naturaleza.  Esto es algo en lo que nunca había pensado; hasta hoy.

La mayoría de las veces, cuando empiezo a trabajar en algún nuevo diseño, me limito a una paleta de blancos, grises y marrones, al menos para las fachadas. Quizás esto sucedía porque no me había atrevido a pensar “fuera de la caja”. Los colores y los materiales naturales son la forma segura de armonizar con el entorno, y siendo yo defensora de esa teoría, obviamente, no quiero ser quien actúe en su contra.

Hoy, luego de esta reflexión, pienso que dos de los temas más importantes en la arquitectura, son el color y la luz. Pero al primero, creo que se le da menos importancia de la necesaria, al menos desde el punto de vista de la arquitectura (no así desde el del diseño de interiores).

Al ser nuestro entorno natural tan neutro, la introducción de puntos de color es una alegría necesaria en el recorrido de la vida, un respiro; es como un arcoíris en el cielo llevado a la tierra.

Parts House Pavilion. Johnsen Schmaling Architects. Milwaukee, Wisconsin, USA

Edificio de Apartamentos en Madrid. Amann Canovas Maruri Arquitectos

Empleado en entornos urbanos, el color es capaz de brindarle a un sector en específico, una sensación de pertenencia a sus habitantes, lo que puede no suceder en el caso de zonas con colores más neutros. Se ha comprobado, por grupos como let´s colour project, quienes promueven “una iniciativa mundial para transformar los espacios de color gris con pintura colorida, con la misión de difundir el color en todo el mundo“, que al aplicar el uso del color en barrios desfavorecidos, se han producido mejoras en la sociedad, tales como la reducción de la tasa de criminalidad y el aumento de la solidaridad entre sus habitantes, debido a que estos se sienten estimulados a cuidar mejor y a proteger su entorno, ya que el espacio ha dejado de ser anónimo.

Juntos, podemos cambiar lo que queramos. Juntos, podemos añadir un toque de color simple, que realmente muestra el poder que tiene para inspirarnos a todos nosotros”. Let´s colour project http://www.letscolourproject.com/

El modernismo, principalmente en sus inicios, con su gran inclinación hacia el uso de materiales naturales, nos hizo alejarnos de la alegría que producen los colores en la arquitectura. Esto ha ido cambiando con el tiempo, pero pienso que, en muchos casos, el cambio no va en la dirección correcta.

Como pasa con la mayoría de las corrientes artísticas emergentes, se busca romper con lo que se venía haciendo, de ser posible, en su totalidad. Pasamos así, de una arquitectura gris, marrón, natural, a una arquitectura con colores tan vibrantes, que encandilan.

No debemos tener miedo de utilizar colores brillantes, que ayuden a cambiar la dinámica visual de la ciudad, pero debemos ser conscientes de cómo los empleamos; los lugares y las proporciones en las que los usamos, porque si bien el color puede hacer mucho por un edificio y su entorno, también puede perjudicarlos enormemente, de no ser empleado con la conciencia urbana necesaria.

Un ejemplo de esto es el edificio del Studio Thonik, en Amsterdam, diseñado por MVRDV, el cual tuvo que cambiar el color original de sus fachadas, debido a las quejas de los vecinos de la zona, quienes alegaron que experimentaron serias molestias por este color.

 antes…                                                                                    después… 

Entonces,

llenemos nuestra paleta de pintor de colores vivos…

Sólo el entorno es capaz de decirnos cuando “mucho color” es “demasiado color”…

Didden Village. MVRDV.  Rotterdam